En vísperas del Día de la Mujer, como cada 8 de marzo, queremos recordar que todas las mujeres son diferentes, pero que a su vez también tenemos algo en común: tenemos el poder de crearnos a nosotras mismas. Nosotras, celebramos el poder de las mujeres.

En este mundo, con la entrada de los distintos medios sociales para comunicarnos, creemos que es muy importante encontrar nuestra forma de expresión, sin que nadie nos diga cómo y qué tenemos que ser. Naturales, las mujeres nos mostramos al mundo tal y cómo somos realmente: porque la belleza no trata solo de tener una cara bonita, sino que es tener un corazón y una mente igual de maravillosos.

La regla número uno, para nosotras, es poder crearnos a partir de nuestro estilo, porque el estilo no solo es la ropa y los accesorios que llevas. Estilo es sinónimo de carácter, de disfrutar a partir de cómo te expresas, de sentirnos cómodas y seguras, de pensar de una forma única. Ser la mujer de tu vida consiste en tomar las riendas de todos sus aspectos y de construirla como realmente quieres.

Todo comienza por tu mente, por adoptar la actitud correcta. Luego, naturalmente le sigue la forma en que te organizas, el trato que le das a tu cuerpo y hasta la ropa y los accesorios que eliges. Para que los demás te tomen en serio, debes comenzar por tomarte en serio a ti misma, porque esta vida es para triunfar y disfrutar.

No se trata de ser perfecta. Se trata de progresar todos los días en tus objetivos profesionales y personales. Y, una vez que tu mente está en el lugar correcto (o acercándose a él), no subestimes el poder de la ropa cuando se trata de influenciar y proyectar la seguridad que sientes en ti misma. Si bien es cierto que tus elecciones a la hora de vestir no te definen como persona o determinan tu capacidad personal, pueden influir positivamente en cómo te sientes.

COSIGUE LA TUYA